lunes, 10 de diciembre de 2007

Extracto

<<...Así, a través de su trabajo, de manera sutil, sus yemas rozan a diario los dedos de miles de personas, de miles de hombres y mujeres que sin saberlo, conseguirán alcanzar lo que más desean, lo que llevan esperando mucho tiempo, lo que simplemente creen que necesitan para ser felices.
Y Manuel sabe, gracias a su poder, que las personas generalmente tienen sueños de grandeza, de riquezas, de poder, de amor, pero que siempre el sueño más anhelante, el que les ronda por la cabeza, el que se aprieta a su estómago y les crea una profunda ansiedad acuciante, suele ser el más terrenal, el más simple, porque casi nadie cree en las fantasías, en la suerte, o en la magia.
Por eso, alguien que aspira a obtener riquezas, no suele soñar realmente con cincuenta millones de euros, sino que piensa y fija su deseo en un simple ascenso en la oficina, o en encontrar un comprador para su casa en venta, o quien anhela en secreto a su compañera de oficina, no piensa de verdad en amor incondicional y duradero, sino en una fría y caduca necesidad carnal, que siempre termina con un simple revolcón cargado de culpabilidad y desprovisto de futuro.
Los humanos somos seres terrenales, y aunque algunas veces soñemos en grandes quimeras de riquezas y triunfos, nuestros deseos se centran la mayoría del tiempo en cosas banales, superficiales, o incluso estúpidas, que creemos que nos harán felices, o simplemente que necesitamos desesperadamente...>>
Extracto de un relato presentado a concurso, que publicaré en su totalidad cuando salga el fallo del jurado.

2 comentarios:

Marie dijo...

El relato es genial, ya te lo dije hoy, ¡muchísima suerte! :)

¡Muacks!

Fernando dijo...

¡Impresionante!.He tenido la suerte de encontrar tu blog y disfruto mucho con la calidad de tus escritos y fotos. Tengo muchas ganas de leer el resto del relato, espero que lo publiques pronto. Un abrazo